Los servicios más inverosímiles

servicioshtlA día de hoy la oferta hotelera es enorme en muchos de los destinos turísticos más demandados por los viajeros de todo el mundo.

Es por este motivo que los empresarios del sector se han aventurando a dar un paso en su afán por conseguir clientes ofreciendo en sus establecimientos una serie de curioso servicios personalizados que hacen que sus alojamientos se destaquen entre la marea de ofertas y supongan un aliciente para todos aquellos que dudan sobre cual sería su hotel ideal y como podrían hacerse las cosas para que la estancia resulte lo más agradable y confortable posible.

Son muchos los servicios que se han ido incorporando en los últimos años, pero los que a continuación mencionamos resultan llamativos y curiosos, y aunque les deseamos toda la suerte del mundo en sus excéntricas innovaciones, en algunos casos no parece sencillo que su creatividad les vaya a aportar un sustancial aumento de las reservas.

Es el caso del hotel Six Senses Zighy, un complejo de cinco estrellas cuya mayor peculiaridad consiste en la posibilidad de llegar a él en un medio de trasporte tan poco convencional como es en parapente.

Un ejemplo de como se pueden llevar las cosas al extremo es el Fiji Nemale Resort & Spa, que en contra de los supondría un spa corriente, donde la relajación y la paz son señas de identidad, se ofrece un servicio que “secuestra” a parejas para llevarlas a un recinto donde se ofrece un picnic sorpresa. Es cuestión de tiempo que algo salga mal.

Hay servicios que, aunque poco convencionales, no suponen ningún riesgo para la salud como el que encontramos en The Benjamin, en Nueva York. Este exclusivo hotel neoyorquino cuenta con una serie de expertos cuya función consiste en ayudar a los clientes a conciliar el sueño de la mejor forma posible, aunque para este fin quien se lleva la palma es el Hotel Andaz de Londres, que pone a disposición de los clientes un cuentacuentos, ideal para todos aquellos que añoren esos días de la niñez.

También en Londres encontramos uno de los servicios que más curiosos resultan: el de calientacamas. El Holiday Inn Kensington Forum dispone de personal cuyo cometido es acostarse en nuestra cama con un traje térmico para que a nuestra llegada no suframos el frió de una cama vacía.

Otros hoteles incluyen servicios algo más convencionales como servicios de atención y cuidado de mascotas con todo lujo de detalles, o la incorporación de mayordomos para ocuparse de todo tipo de labores que mejoren la estancia de los clientes.

Poco a poco iremos viendo como algunos de estos servicios se van extendiendo por el resto de hoteles del mundo en función de la rentabilidad que les produzcan a sus innovadores dueños, mejorándose algunos aspectos a pulir. Otros no triunfaran, pero igualmente aplaudimos su valentía por innovar en un sector cada vez más masificado en el que la creatividad es la llave del éxito, por lo que invitamos a continuar con esta mentalidad de diferenciarse del resto. Con esa actitud seguro que les irá bien.

Recuerdos del Hotel Chelsea

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Fuente: Bobbi Bowers

“I remember you well in the Chelsea Hotel,

you were talking so brave and so sweet,

giving me head on the unmade bed

while the limousines wait in the street”

Con estos versos conmemoraba el cantante Leonard Cohen a su compañera de profesión, y ya fallecida, Janis Joplin. Una historia de amor fugaz, efímera. Un encuentro entre dos artistas compartiendo la soledad a la que sus talentos los habían condenaron. Mientras el ritmo mundano se desarrollaba al otro lado de la ventana, mientras la gente corriente corría tras sus inciertos destinos, mientras las limusinas esperaban en la calle, dos artesanos de la canción compartían habitación de hotel. Un recuerdo que quedó inmortalizado en una canción, cuyo escenario fue testigo de otros muchos encuentros, de otros muchos artistas: el Hotel Chelsea de Nueva York.

Refugio de músicos y artistas malditos, el Hotel Chelsea acogió a un sinfín de personalidades que buscaban los ambientes más bohemios e idóneos en busca de la deseada inspiración.

El edificio abrió sus puertas por primera vez en 1884, y fue el más alto de todos los edificios de la gran manzana hasta 1902. Poco a poco fue adquiriendo fama gracias a los peculiares huéspedes que buscaban alojamiento entre sus muros de ladrillo rojo. Mark Twain fue uno de esos curiosos inquilinos, al igual que el escritor y periodista O.Henry, el cual llegó a registrarse en el hotel con diferentes nombres para despistar a sus acreedores. En 1954, un ebrio Dylan Thomas perdía la vida en las inmediaciones del hotel al beber hasta la muerte. También se dice que fue aquí donde Sid Vicious de los Sex Pistols apuñaló a su novia hasta quitarle la vida.

La lista de leyendas y nombres conocidos que han pasado por el Hotel Chelsea es interminable: Arthur Miller, Bob Dylan, Tennessee Williams, Jack Kerouac, Charles Bukowski, Andy Warhol, etc,etc ,etc…

Da la sensación de que allí estuvieron TODOS. Como si se tratara de un punto obligatorio para todo aquél que aspirase a desarrollar alguna rama artística; como si el talento fuese un gas tóxico que reinara el ambiente de sus habitaciones y los buscadores de musas acudieran a respirarlo para contagiarse de la enfermedad del arte.

En cualquier caso, el edificio fue pasando de mano en mano, y cada uno de sus propietarios intentó, dentro de lo posible, conservar ese aura misteriosa que terminó atrayendo a miles de turistas para conocer el lugar donde nacieron las canciones, poemas o relatos que han quedado para la posteridad.

En 2013, el Hotel Chelsea dejó de admitir reservas y cerró sus puertas al público. Su futuro sigue siendo incierto, pero la mera observación de su fachada invita a la evocación de tiempos pasados, a soñar con un Nueva York que fue escenario y origen de tantas historias y personajes que, a día de hoy, siguen nutriendo nuestro imaginario. Esperemos que abra pronto sus puertas. Nueva York se lo merece. El mundo se lo merece.

Dormir en Nueva York por sólo un dolar

Fuente: Mian Jaixin

Fuente: Mian Jaixin

Si te digo que vas a poder dormir en Nueva York por sólo un dolar, seguro que lo primero que me preguntas es donde está la trampa. Y efectivamente, no todo es un camino de rosas.

Sí, podrás alojarte por un dolar en una habitación limpia y con los servicios necesarios, pero tiene truco.

Miao Jiaxin es un ambicioso artista que siempre tiene un nuevo proyecto entre manos. Empezó hospedando a los huéspedes en su estudio ¡Dentro de una jaula!. Si, has leído bien.  En lo que parecía una celda de cárcel, Jiaxin instalaba a sus clientes, o mejor dicho colaboradores, ya que todo formaba parte de un movimiento artístico. La celda (por supuesto con una confortable cama) era grabada 24 horas (no te preocupes, el baño estaba aparte) y sólo tenía una condición. Deberías permanecer tres horas (de 9 a 12) dentro sin poder acceder a internet, un libro o ni siquiera dormir.  Literalmente no podías hacer nada.

Después del éxito de este proyecto, este año ha puesto en marcha algo parecido. Esta vez Jiaxin acoge a dos personas que se han conocido por Internet y nunca se han visto en persona. Y lo mejor es que durante tres días la estancia es gratuita.

De nuevo la experiencia es filmada todo el rato y por supuesto, está abierta a personas de todo el mundo.

Fuente: Miao Jiaxin

Fuente: Miao Jiaxin

Artistas y curiosos de todo el mundo se han acercado y han formado parte de este curioso e innovador proyecto que nos deja una vez más un hotel de lo más curioso.

Este artista de origen chino tiene muchos proyectos alternativos en marcha (alguno más raros que otros, no vamos a mentirnos) pero este en especial nos parece una iniciativa de lo más curiosa, y sobretodo, una manera extraña, muy poco usual, y muy barata de pasar algunas noches en una de las ciudades más caras del mundo.

Lo mejor de todo es que el estudio está muy cerca del metro, por lo que en menos de 15 minutos podrás llegar al centro de la ciudad y visitar uno de los lugares con más puntos turísticos del mundo.

Los hoteles con las mejores panorámicas del mundo

Por lo general, reservamos una habitación de hotel para poder descansar después de patear la ciudad. Pero, ¿qué te parecería pasar unos días en un hotel de dónde no querrías salir ni un solo momento? Te descubrimos 4 hoteles, cuyas vistas son tan espectaculares que te dejarán con la boca abierta.

  1. The Park Hotel Riverbank Plaza de Londres se sitúa en la orilla sur del río Támesis y ofrece unas impresionantes vistas del Parlamento, del Big Ben y del London Eye, la noria gigante de la capital británica. Su ubicación, en el céntrico barrio londinense de Waterloo, permite conocer la ciudad sin apenas salir de la habitación. Este hotel cuenta con 394 habitaciones de lujo. Incluye salas de conferencias y la tecnología más sofisticada.  La habitación Thames dispone de amplios ventanales para no perder detalle.
  1. El Hotel Duquesne Eiffel ofrece una panorámica inigualable de la emblemática Torre Eiffel de París. Merece la pena alojarse en este hotel, tan solo por la posibilidad de tomarse una copa de champagne frente a este símbolo parisino. Muy cerca del Hotel Duquesne Eiffel se encuentran otros atractivos de la ciudad, como el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia de Francia. La decoración de sus 40 habitaciones combina perfectamente con la esencia de París. Están provistas de sábanas de algodón egipcio y colchas de plumas.

  1. Las vistas desde The Westin Lima Hotel & Convention Center son asombrosas. Desde este hotel, se llega apreciar la silueta que forma la cordillera de Los Andes. Situado en el distrito de San Isidro, centro financiero de Lima, tiene 301 habitaciones equipadas con todas las comodidades. Incluso cuenta con lavadora.
  1. El Hotel Mandarín Oriental se sitúa en el corazón de Nueva York, enfrente del Central Park. Concretamente, se encuentra en la calle Columbus Circle con la W 59th Street. Presume de tener las mejores vistas de Nueva York y nosotros lo corroboramos. Por este motivo, es el lugar que eligen las celebrities para alojarse durante su estancia en la ciudad. ¡No te pierdas esta panorámica única del lugar más filmado del mundo!

Aquí culmina nuestro repaso por los hoteles que ofrecen las mejores vistas del mundo. Londres, Lima, París, Nueva York son ciudades muy visitadas donde encontraremos algunos de los lugares más bonitos del mundo que, sin duda, nos dejarán una huella imborrable.

Visita París, Venecia o Nueva York… ¡En Las Vegas!

La fama que acompaña a la ciudad más grande de Nevada (EE.UU.) es totalmente merecida: se trata de uno de los principales destinos turísticos del país gracias a sus zonas comerciales, vacacionales y, cómo no, a sus casinos.

Sin embargo, el tema que hoy nos ocupa son sus hoteles. Y, más concretamente, los temáticos. Caesars Palace, Luxor, Circus Circus y Excalibur comparten categoría con Paris, The Venetian y New York New York. Nos centraremos en los tres últimos, por basar su decoración y arquitectura en importantes ciudades del mundo. Además de visitar varias ciudades en un único viaje, los que se hospeden en sus instalaciones podrán disfrutar de sus casinos y espectáculos.

  • Paris: la recreación de la Torre Eiffel (de 140 metros) o del Arco del triunfo logran que este hotel pueda presumir de ser uno de los mejor ambientados. En su interior, se respira el mismo ambiente que en la ciudad de las luces. La torre, buque insignia del hotel, cuenta con dos atractivos adicionales: el mirador y el restaurante panorámico, en el undécimo piso, desde donde se puede ver el espectáculo de luz y agua del lago del Hotel Bellagio.
  • The Venetian: se trata de uno de los hoteles más lujosos de Las Vegas. Los que hayan visitado la ciudad de los canales se reencontrarán con recreaciones del Gran Canal, el Puente Rialto, el Campanile y la Plaza San Marcos. Detalles interesantes: se ofrecen paseos en góndola por el canal (lo que permite imaginar las dimensiones del complejo) y la zona de tiendas y restaurantes, en la parte del Gran Canal y de la Plaza San Marcos, cuenta con un techo artificial que permite disfrutar de una mañana soleada las 24 horas del día.
  • New York New York: permite disfrutar de una espectacular panorámica de la ciudad que nunca duerme. El Empire State, el edificio Chrysler, el Puente de Brooklyn, la Estatua de la Libertad y la montaña rusa que rodea el hotel. Los alojamientos de otras ciudades palidecerían antes sus 2.023 habitaciones. Los de Las Vegas no. El Hotel Paris, sin ir más lejos, cuenta con 2.916.