Un hotel para comérselo

En la localidad alemana de Neuwied encontramos un alojamiento singular, especial. Se trata del Food Hotel, un hotel temático que se asemeja a un supermercado y en el que los amantes de la comida y la bebida encontrarán su particular paraíso. Y es que este tipo de lugares llaman la atención, están de moda y son un reclamo para los turistas más inquietos.

Foto: H. Montemezzi

Foto: H. Montemezzi

Las habitaciones y los apartamentos están decorados con una marca de alimentos. Una enorme imagen de ella se sitúa en el cabecero de la cama, haciendo que te duermas con un constante pensamiento de esa marca. Grandes marcas están presentes, como Coca-Cola, Unilever o Veltins, un gigante de la cerveza alemana. Decoran su habitación de la manera que prefieran, habiendo alguna con bolas de discoteca, otras con almohadas en forma de galleta u otra con cajas de té.

El mobiliario también colabora a crear esa sensación de hambre, ya que podemos encontrar muebles con forma de latas de sopa o confortables sillones que nos recuerdan al carrito del supermercado. También podrás sentarte en sillas construidas con cajas de cerveza mientras disfrutar de exquisitos platos elaborados con recetas tradicionales de la localidad.

La idea ha sido muy sencilla. Las marcas han conseguido una constante promoción tras haber contribuido a la creación del alojamiento. En él también se pueden probar los productos con pequeñas muestras o adquirirlos en la tienda. Sin duda es un hotel de lo más especial en el que podrás descansar rodeado de imágenes de alimentos antes de disfrutar de unas fantásticas jornadas de turismo por la orilla del río Rin.

Un hotel que alberga mucho arte

El arte se reúne  en forma de habitaciones en un hotel considerado por muchos como una auténtica obra de arte.  El edificio Luise Kunsthotel es un palacio clásico que data del siglo XIX y que está reconocido como monumento histórico.  Inaugurado en 1995 como una auténtica apuesta por la innovación, modernidad y exaltación del arte, el “Luise” se ha convertido en uno de los hoteles mejor considerados de la capital alemana.

Arte-Luise-Kunsthotel-7Hasta el último rincón de las distintas estancias (en total 48) ha sido diseñado por distintos artistas contemporáneos, dotando un estilo propio y único a cada una de ellas.  Papel pintado, figuras distorsionadas dibujadas en sus paredes y mucho colorido interior, son la expresión del arte en un hotel con encanto.  Esto las hace especiales en cuanto al precio, que varía entre los 50 hasta llegar 240 euros por noche.  Aquí el precio que se paga no solo es la entrada a lo que podríamos considerar una galería de arte, sino sus servicios y la óptima localización en pleno centro de la ciudad de Berlín.

En una clasificación por categorías, la nota más alta la reciben la localización del hotel (cerca del Reichstag, el edificio del Parlamento  y el río Spree) seguida de la comodidad y belleza de las habitaciones, y por último la comida que ofrecen.  Un hotel con mucho arte, se mire por donde se mire.

La historia del mundo a través del Hotel Adlon

EL Hotel Adlon de Berlín cumple 106 años tras su inauguración gracias al emperador Guillermo II en 1907. Guillermo II al igual que otras familias noblezas vendieron sus residencias de invierno para poder vivir en las suites del Hotel Adlon por su calidez y elegancia.

Adlon ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos, dos guerras mundiales, la ocupación rusa, la caída del muro de Berlín…, por otra parte este edificio fue utilizado de hospital durante la guerra y un incendio trágico que demolió partes del edificio.

Estuvo cerrado durante una larga temporada, pero en 1997 el presidente de la República Federal de Alemania, lo inauguro de nuevo, en el mismo lugar de antes, pero con un servicio de lujo.

Este famoso Hotel se debe a toda su historia, al igual por la ubicación ya que es uno de los puntos de encuentro de Berlín, la Puerta de Brandeburgo y la atenta mirada de la estatua de Prusia.

Este precioso Hotel cuenta con una larga lista de celebridades, como Greta Garbo, Alberto Einstein, Charlie Chaplin, Nelson Mandela, Bill Clinton y estrellas del cine como Nicole Kidman, Robert de Niro, Michael Jackson ( imagen conocida, cuando quería tirar a su hijo desde una ventana) o Sofía Loren.

fuente:Wikimedia

fuente:Wikimedia

El hotel cuenta con una fachada espectacular al igual que sus salones, su vestíbulo donde se puede aprecia todo tipo de lujo gracias a su decoración.

EL Hotel Adlon cuenta con 304 habitaciones y 78 suites, de las que 141 son de no fumadores, 2 son para discapacitados y 6 están construidas y equipadas para los que sufren alergias.

Por otra parte contamos con una gastronomía de lujo, gracias a su excelente cocina francesa, elegante y exclusivo ambiente, su alta cocina con la que cuenta con la estrella Michelin y su servicio impecable. Y para la vista exquisita de los comensales pueden contemplar la puerta de Brandeburgo mientras disfrutan de sus manjares.

Por esa razón, este hotel es considerado un hotel con mucho encanto y todo el lujo que deseemos a nuestro alcance, y si deseas relajarte de la vida ajetreada de Berlín te ofrecen el Adlon Day Spa.

Despiértate en el coche de tus sueños

Despiértate en el coche de tus sueños, en un Mercedes-Benz o en Porsche, gracias al hotel V8 y su temática automovilística.

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El hotel V8 no podía estar mejor ubicado que en Alemania, cuna de las grandes joyas automovilísticas, situado en una de las torres de control del antiguo aeropuerto de Böblingen, ahora fuera de servicio.

El complejo dispone de 34 habitaciones, destinadas 10 de ellas a los amantes del motor. En las suites temáticas encontrarás piezas originales de las firmas, como las carrocerías que hacen sus veces de cama.

Cada una de ellas está inspirada en un escenario automovilístico diferente, por los que seguro has pasado en tu vida larga de conductor, pero nunca antes montado en un auto de este calibre.

Así, hay habitaciones ambientadasgeneral en un taller mecánico, en el túnel de lavado, en un garaje o en una estación de servicio. Frente a sus excentricidades, reúnen todas las características comunes de un hotel: minibar, televisión satélite, escritorio… Eso sí, adaptándose lo mejor posible a su temática.

En el abandonado edificio del aeropuerto, también podrás encontrar una gran variedad de tiendas, boutiques, restaurantes… a modo de centro comercial.

Así que ya sabes, si el valor adquisitivo de estos coches supone una imposibilidad para tu bolsillo… ¡Al menos duerme en ellos!

 

El hotel más pequeño del mundo en Amberg

amberg exteriorSi hace tan sólo unos años en España gozábamos de la exclusividad de tener el hotel más pequeño del mundo en la Isla de Hierro, la ciudad alemana Amberg nos desbanca del primer puesto con su minihotel Eh’häusl, conocido como “casa de bodas”.

La historia del hotel se remonta a 1728, cuando por aquel entonces su antiguo propietario lo realquilaba a aquellas parejas que querían casarse y no tenían aún residencia para vivir. Entorno al hotel se ha creado la leyenda de quien aquí duerme con su pareja, tendrá una relación duradera.

Entre la hilera de casas quamberge se disponen en la avenida, destaca el hotel por ser el inmueble más estrecho con tan sólo 2,5 metros de fachada. En su interior sólo hay disponible una habitación para huéspedes. Eso sí, equipada a todo confort con sofá, chimenea y cama de lujo con cuarto de baño provisto de bañera hidromasaje. Además el hotel, dispone de sala de estar y comedor accesible para los clientes.

La habitación valorada como categoría de lujo, cuesta  240 euros la noche con desayuno incluido y es muy solicitada por recién casados, que encuentran grandes dificultades para su reserva.

Para más señas, Amberg a orillas del río Vils, es una de las ciudades fluviales más hermosas  de Alemania. Ideal para dar paseos por sus puentes y calles que evocan la época medieval.

Si bien el Libro Guinness ha catalogado al hotel alemán Eh’häusl bajo este título, nosotros rebatimos este mérito a la “diminutez” por ser los hoteles Sleep Box del Grupo ARCH los más pequeños del mundo. Por si acaso, ¡Ahí queda eso! ¿Tú qué opinas?

 

Un hotel para los más rebeldes

El Hotel Alcatraz, en Kaiserslautern (Alemania) es una antigua prisión alemana convertida en hotel que ha optado por mantener ese ambiente carcelario, pero con la posibilidad de salir al exterior cuando así se desee.

La iniciativa parte de dos abogados que decidieron comprar la cárcel conservando el espíritu original del edificio. Sus habitaciones, ‘similares’ (son bastante más cómodas de lo que cabría esperar) a celdas, el bar tras las rejas o recibir una copa de champán a través de una ventanilla mínima son algunos aspectos a destacar de este hotel, rodeado de alambre con púas.

Los ‘condenados’ a dormir en este establecimiento disponen de una habitación-celda, con baño en la habitación (literalmente: lavabo y excusado en la habitación, sin una nada que lo aísle del resto de la estancia) y vistas a través de la ventana con 6 barrotes de acero.

Los que quieran meterse más en el papel, pueden solicitar un pijama a rayas en el propio hotel. ¿Qué diferencia el hotel de una verdadera cárcel? La libertad de entrar y salir de la habitación, la utilización de teléfonos, cómodas camas, una decoración cuidada y la degustación de una excelente comida, sin ánimo de desmerecer los servicios de un verdadero establecimiento penitenciario.

Resumiendo, el concepto carcelario es de lo más liviano. Que una cosa es probar experiencias peculiares y otra pasarlo mal ‘gratuitamente’ (desde 59 euros).